viernes, 20 de mayo de 2011

Segunda foto - Misterio rural

Las sucesivas mudanzas hicieron que muchas fotos que estaban en cajas, en sobres o sueltas, terminaran juntas. Fotos de distintas épocas, que no tienen nada que ver entre sí. Lo que es peor: a veces el azar reúne dos fotografías que parecen no tener nada en común pero que resultan ser muy parecidas, en algo. Pero lo más raro es esto que me pasa ahora mismo: buscando fotos viejas, pensando en cuál elegir para describir, para comenzar otro relato, aparece una que nunca había visto.

No hay seres humanos en esta fotografía blanco y negro. No es buena la foto, se ve algo borrosa. En el reverso no dice nada, pero por el papel y el corte me doy cuenta claramente de que fue ampliada en un laboratorio hogareño. De ser así hay muchas probabilidades de que el autor de la foto haya sido mi padre. El paisaje y sobre todo la arboleda no podrían ser de otro lugar que la Provincia de Buenos Aires. No soy un especialista en botánica, pero se ve un camino hecho de tipas, quizás, más un pino en segundo plano, algunos eucaliptos, unos pequeños árboles frutales, y en el fondo otro camino hecho con unos árboles pelados (sería invierno). En el pasto, echado, un perro de raza desconocida, pelaje más oscuro en el lomo, la panza más blanca (pero está tan fuera de foco que podría ser un zorro o un lobo, tranquilamente). A la derecha hay un bulto blanco que podría corresponder a otro perro, pero podría ser un gato muy gordo, también. Allí se ve un tronco cortado y tirado. A la izquierda del supuesto perro, dos metros detrás, el tronco de un árbol que hace sombra sobre lo que parece ser el sujeto de esta foto: dos caballos blancos que tiran de una carreta muy antigua. Las ruedas delanteras más pequeñas que las traseras, toda de madera. Sin techo, sin puertas, casi sin carrocería. Ahí donde se la ve, parece estar en uso. Si uno viera un carruaje así en el campo, ahora, sería de colección. Si estuviera en uso tendría neumáticos, probablemente. Pero no es el caso de este carro que no parece cumplir ningún fin estético en el campo, sino servir al propietario para ir con cosas de un lugar a otro.

Es posible que sea de una estancia que tenía una amiga de mi padre, a la que fuimos una vez (o varias, el recuerdo es difuso) en 1976 o 1977. Esta foto parece ser invernal por lo pelados que están los árboles del fondo. En esa estancia en algún lugar de la provincia (un enorme campo, según recuerdo) pesqué mi primer bagre en un arroyo. En algún lugar está la foto. También nadé y hasta barrené con una tabla de telgopor en un tanque australiano. Y descubrí qué olor tienen las naranjas cuando se tiran a un hogar; esa mezcla de leña y cáscara de naranja la aprendí allí. Si todo eso ocurrió una sola vez, esta fotografía corresponde a esa excursión. Pero parece dudoso: recuerdo el calor que hacía cuando nadaba en el tanque australiano (tiene que haber sido en verano), y en la foto con el bagre estoy con un pullover de lana.

Si yo no recordara esa estancia, no tendría ni la más remota idea sobre el origen de esta foto. Si bien de la fotografía no se puede deducir nada en particular, el hecho de que yo la posea me indica que puede haber alguna relación con la foto en el tanque australiano y con la del bagre (si las encuentro). Si yo no recordara esas fotos y esa estancia, podría pensar tranquilamente que es una foto de alguno de mis abuelos, por la antigüedad de la carreta y lo movida que está la toma. Podría ser de Polonia en 1925. O de Choele Choel en 1938 (pero hay demasiada vegetación). Lo único que me lleva a pensar que es en algún partido de la campaña bonaerense es la variedad de árboles plantados; es un paisaje que me suena familiar en algún sentido.

Lo que me sobresalta, sin llegar a aterrarme, es que juro que jamás había visto esta foto antes. Hace dos o tres semanas me sobrevino la idea de escribir estos relatos de fotos viejas. Porque siempre miro las fotos, y pienso cosas, y me parecía interesante fijar esas ideas. Como es un ejercicio que hago desde niño, me conozco todas las fotos que tengo de memoria. Entonces, ¿cómo se explica esto? Quizás, como está algo borrosa y fuera de foco, nunca la consideré. Pero eso no explica todo. ¿Por qué apareció en una caja con otras fotos que no tienen nada que ver? ¿Qué puedo hacer al respecto? Lo que me pregunto, en realidad, es: ¿qué otras sorpresas me esperan en esas cajas?

Temo que no esté siendo claro, mi terror. En el fondo, me está pasando realmente algo que escribí como cuento hace muchos años. Uno de mis primeros cuentos en serio. Se llamaba "Un olor a tostadas" y lo perdí, no tengo copia. Tampoco vale la pena; era una idea, nomás. La idea era que una persona que vive sola, un día se despierta y siente, en su vivienda de soltero, un olor a tostadas recién hechas. Imposible. Se levanta y lo saluda una bella mujer que resulta ser su esposa. Perplejo, al comienzo asustado y luego encantado, el hombre comienza una nueva existencia con esa pareja que no sabe cómo apareció. Lo peor es que existen amigos que los conocen, todo un mundo de relaciones y recuerdos, que llevan a pensar a mi personaje que en realidad sufría algún tipo de amnesia. Luego aparecen los hijos (ya nacidos y crecidos, de la misma manera mágica en que había aparecido la mujer). Por supuesto hay fotos en los que los felices padres están con los niños, etc. Así transcurre feliz la existencia de mi personaje, hasta que un día todo se evapora y está otra vez solo. Como si esa familia nunca hubiera existido. Sólo queda, en un portarretratos, una fotografía de los cuatro, sonrientes, felices. Pero el mundo no registra otra señal de esas tres personas que le dieron sentido a la vida de nuestro solitario. Eso era todo (no eran más de dos páginas).

Y hoy, buscando fotos viejas, apareció esta foto, que nunca antes había existido en esa caja marrón, como si se hubiera autogenerado ex profeso para que la describa en estos escritos.

1 comentario:

  1. comento?.....me siento un tanto identificado con tu historia, que da "miedito". A veces por falta de atención, o por olvido (?) se me pasan vivencias, detalles.....y en los detalles esta la belleza (alguien dijo, no se quien....se me pasó!)
    abrazo
    peyi

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